domingo, 12 de julio de 2020

David Chipperfield Architects > Carmen Würth Forum

Source: David Chipperfield Architects
Photography: Simon Menges

The Adolf Würth company is one of the world’s largest retailers of assembly and fastening materials, with its headquarters situated near the town of Künzelsau in southern Germany. The brief called for a large events hall and a smaller hall for chamber music recitals. The complex not only serves the needs of the company but can also be used for external events.

The new building is placed at a short distance from the main office complex and surrounded by open fields. It is embedded in the landscape, with the chamber music hall and the lower part of the events hall hidden beneath a natural mound. Incisions in the hillside are made on either side of the mound and establish two framed external spaces. These are flanked by retaining walls of concrete, poured in layers that make reference to the sediment strata of the site. The larger southern forecourt leads to the main entrance and serves as a forum for diverse outdoor events, such as open-air concerts. The multi-purpose event hall, which is accessed from a naturally lit foyer, provides space for 3,500 people, and has a trussed-steel roof. While the lower half of the hall is sunk into the ground, the upper gallery level rises above the highest point of the site and is glazed on all sides.

The foyer also provides access to the more intimate chamber music hall, which from the outside is only perceptible as a modulation of the landscape. This hall seats up to 600 people and is lined in walnut. The company’s corporate colour of red runs throughout the design of the interior spaces, appearing in the seating of the chamber music hall as wellas in the flooring of both the foyer and the events hall. Sculptures from the collection of Reinhold Würth enrich the green spaces surrounding the building.

In a second construction phase, a flexible conference area and an art museum extend the existing concert hall and large event hall. The diverse range of functions further establishes the complex’s conceptual idea of a forum and allows the building to be open continuously, in particular due to its use as a museum. The contemplative exhibition spaces, dedicated to exquisite pieces from the Würth Collection, provide a counterpoint to the event spaces. The museum with its café and foyer includes a large, divisible exhibition hall with daylight atmosphere and a smaller, more intimate graphics art gallery. Through a glazed belvedere, the museum opens up to the vast landscape and initiates a dialogue between the works of art and the place, continued in a sculpture park set in the scenic surroundings of the Carmen Würth Forum.

The clear architecture of the forum adopts the forms and language of industrial architecture, while refining it in terms of materiality. It seeks a sculptural engagement not only with the surrounding landscape, but also with the clear forms of Würth’s company premises.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Competition: 2006–2007
First stage: Chamber music hall and event hall
Project start: 2011
Completion: 2017
Gross floor area: 11,000 m²
Second stage: Conference centre and museum
Project start: 2018
Completion due: 2020
Gross floor area: 5,500 m²
Client: Adolf Würth GmbH & Co. KG
Architect: David Chipperfield Architects Berlin


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viernes, 10 de julio de 2020

Mendoza Partida > Museo de prehistoria y arqueología de Cantabria

Source: Mendoza Partida

El nuevo edificio para el MUPAC, tiene la vocación de albergar de forma amable y representativa uno de los acervos más significativos de la historia arqueológica de España. Partiendo de esta premisa, el leitmotiv que da forma y materialidad al nuevo edificio surge de una serie de capas o “estratos” que ponen en manifiesto las distintas etapas de su historia. A nivel urbano, el edificio es sensible al entorno, y apuesta por un sistema de barras que, al desplazarse entre ellas, moldean el espacio público y generan dos plazas de acceso independiente al Museo y al Edificio Administrativo desde la calle Casimiro Sainz, favoreciendo
así su papel de polo atractor dentro de la secuencia de espacios urbanos representativos en Santander a nivel de ciudad. Volumétricamente, el sistema de barras se va escalando para adaptarse a las restricciones
urbanísticas (sólido capaz), con la idea de poder diferenciar de forma clara los distintos programas, y potenciar una serie de terrazas-mirador, que aporten una experiencia singular
en el recorrido del museo. El planteamiento museístico apuesta por un discurso flexible que combina espacios de compresión, centrados en el contenido de la exposición, con espacios de descompresión, en los que el visitante puede conectar con la ciudad y sus vistas urbanas. La geometría del edificio y el planteamiento de la propuesta a través de un gran vestíbulo transparente, dan la posibilidad de introducir esas pausas en el recorrido, frente a espacios de contemplación estratégicamente colocados en sitios con vistas privilegiadas. El edificio promueve un dialogo con el entorno, para hacer el lugar parte de la experiencia museística, de esta manera se refuerza la idea de que un museo puede proteger su contenido sin ser un edificio completamente hermético.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Superficie 19.200 m2
Presupuesto 31.000.000 €
Cliente: Gobierno de Cantabria
Autores del proyecto
Mendoza Partida: Mara Partida, Héctor Mendoza
Equipo
Alejandro Alvarez, Marc Sanchez, German Bosch,
Anne-Sereine Tremblay, Victor Montserrat, Oscar
Espinosa, Olga Bombac
Management y Seguridad y Salud
Q.estudi (Alberto Lacasa, Albert Peñarando)
Museología
Joan Eusebi García Biosca.
Queralt Garriga Gimeno
Estructuras
Best. Ignacio Costales
Sostenibilidad
Societat Orgànica. Albert Sagrera. Paula Rocha
Renders
Mendoza Partida y Showmetheproject



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jueves, 9 de julio de 2020

Ignazio Gardella > Casa per impiegati della Borsalino

Source: a+t architecture publishers, Ignazio Gardella e il professionismo italiano. Alberto Samonà. Officina Edizioni, Roma, 1981.

Texto: GARDELLA. DPA 25 , Edicions UPC, Barcelona, 2009.

Casa per impiegati della Borsalino, Alessandria, 1952
Gardella parte del rechazo de los bloques racionalistas, aquellos bloques del área “Milano Verde”, proyectada durante la guerra por Pagano y otros, que nunca había llegado a aceptar completamente por ser, a su juicio, “demasiado esquemático”, y parte en busca de una forma más expresiva, con la voluntad de comprender hasta el fondo qué es un edificio residencial. Ésta es la primera vez en que Gardella se manifi esta en contra de la pobreza del llamado bloque racionalista, tenido hasta entonces como un modelo de racionalidad. Pero la racionalidad que interesa a Gardella es otra, va más allá de la simple geometría y se
plantea el problema de representar qué es lo que se construye cuando se construye una casa.

Se trata de un edifi cio grande: dos escaleras con dos viviendas por rellano, ocho pisos de altura, treinta y dos viviendas en total que, al inicio del proyecto,  quedaban englobadas en un paralelepípedo. Como un escultor, Gardella parte del bloque geométrico e inicia su excavación. Pero el escultor persigue una idea que permanece misteriosa hasta el fi nal del trabajo, mientras que Gardella construye la obra paso a paso. Parte de la elección del tema del proyecto y de su racionalidad, hasta llegar a descubrir su cualidad esencial, hasta conseguir poner en escena aquella nobleza del carácter que de repente se nos revela cuando llegamos al sitio. Las viviendas a las que sirve cada escalera se identifi can y muestran su individualidad mediante un simple pliegue, una ligera desalineación de las fachadas que las hace reconocibles. Esto es fruto de una elaboración en planta como se ve en los croquis preparatorios. Partiendo de una sola alineación se producen sucesivas rotaciones que permiten distinguir las diversas viviendas. Dibujos hechos pensando probablemente en Aalto (a quien había visitado hacia poco en Finlandia) y en sus plantas que buscan adherirse a la vida para la que están pensadas.

La relación con el lugar (éste es, tal vez, el verdadero núcleo de la idea de casa en Gardella) sugiere también la forma de los elementos de la construcción. Las ventanas verticales del edificio Borsalino nacen precisamente de la relación con el lugar. Dice Gardella: “Las ventanas son a toda altura, de suelo a techo, con persianas correderas al exterior. Estas ventanas me gustan porque, aunque uno esté sentado, puede ver la calle y el jardín” (Idem. p. 52). Es difícil encontrar una explicación más simple para entender la forma de una ventana, su papel en la composición. Se trata de una declaración que manifi esta el placer de estar en un lugar, de estar en la propia casa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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